Haremos un
breve recorrido por
las referencias principales
de esta década
en nuestro entorno. El
criterio de selección
será puramente cronológico.
Con ello pretendemos presentar el panorama cercano y
reciente de este tema. El
diccionario de la
Real Academia Española,
en su vigésima
primera edición (1992), define la “tutoría” en dos
acepciones; una, como autoridad del tutor; dos, como cargo de tutor. La
definición de “tutor” es más amplia, señalando
hasta seis acepciones, de las que recogemos solo las que consideramos
aplicables en nuestro contexto: una, persona que ejerce la
tutela; tres, persona
encargada de orientar
a los alumnos
en un curso
o asignatura; cuatro, profesor
privado que se
encargaba de la
educación general de los
hijos de una familia; seis, rodrigón, caña o estaca que se clava junto a un
arbusto para mantenerlo derecho en su crecimiento. De parecida manera se
pronuncia Moliner (1996) en su Diccionario de Uso del Español sobre “tutoría” y
“tutor”, aunque en este caso último recogiendo menos acepciones que la RAE.
Lázaro y Asensi (1989:49), cuando conceptualizan la tutoría desde
su acepción educativa mediante el análisis de las
tareas que conlleva, señalan como una
de las notas fundamentales de ésta:
“la acción tutorial es inherente a la
actividad educativa del profesor, su campo de acción se
refiere a los procesos relacionados con la orientación
escolar”.
Y más adelante definen la tutoría como: “una actividad inherente a
la función del profesor que se realiza individual y colectivamente con los
alumnos de un grupo clase, con el fin de facilitar la integración personal
de los procesos de aprendizaje”.
En el Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo
(MEC, 1989: 225) se afirma que la orientación
educativa es un derecho del alumno
que ha de concretarse en una oferta
educativa adecuada y que “su principal desarrollo tiene lugar en el ejercicio
de la acción tutorial”.
También se refiere a la tutoría educativa Sobrado (1990:49)
describiendo al profesor tutor como el verdadero
impulsor de la tutoría educativa. Es
el educador que ayuda al desenvolvimiento,
que asesora personal y grupalmente a los estudiantes, que conoce el ambiente
académico y social en que se desenvuelven, que se comunica con la familia
y se coordina con el equipo de docentes de su grupo de alumnos tutelados,
que emplea los recursos pedagógicos adecuados para lograr los objetivos
educativos formulados y evalúa el trabajo pedagógico
realizado. El profesor tutor es el
núcleo articulador de las
interacciones educativas en el centro escolar.
Fernández Torres (1991:12) define el tutor como la persona que
dentro de la comunidad escolar engloba y se responsabiliza de guiar la volución
del alumno en lo que atañe a su aprendizaje y evolución personal, sirviendo
de cause a las intervenciones de las personas implicadas en la educación
de los alumnos, con unas funciones que le son propias.
Esta línea argumental se continúa
posteriormente por el MEC (1992: 29-30),
en cuyo capítulo segundo, “La Acción Tutorial”, se afirma:
« Todo profesor está implicado en la acción tutorial, haya sido o
no, designado tutor de un grupo de alumnos. (…) La
docencia no tiene por objeto solamente
conocimientos y procedimientos, sino también valores, normas y
actitudes; tiene por objeto, en definitiva, el pleno desarrollo
personal de los alumnos, un desarrollo
que implica, por parte de los profesores,
el ejercicio de la función tutorial
(…) Compete a todo profesor del
equipo docente y a la institución escolar en su conjunto el logro de
esos objetivos educativos. (…)
El ejercicio de la tutoría ha de quedar plenamente incorporado e integrado
en el ejercicio de la función docente…»
Aunque desde los documentos del MEC
(1992: 14-15) no se define expresamente
la tutoría, sí se define al tutor, conceptualizándolo como maestro
que guía a los alumnos no sólo en su escolaridad y
en sus aprendizajes, sino también en
el desarrollo de su personalidad y en
la configuración de un itinerario de
vida, y como persona adulta,
referente privilegiado de los alumnos,
consejero y asesor, mediador, coordinador
e integrador de experiencias educativas. En ese sentido es en el que
nosotros entendemos la implicación recíproca entre ser profesor y ser
tutor.
De forma parecida se expresan Rodríguez Espinar y otros (1993:
115) cuando explican el modelo de orientación propuesto
por la LOGSE refiriéndose a la
tutoría como un componente básico de la actividad
docente en el alumno, que es un proceso educativo, donde actividad docente
y función tutorial se identifican, que se desarrolla por los agentes educativos,
especialmente por todos los profesores, coordinados por el tutor del grupo,
y que debe garantizar una educación integral y personalizada.

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